EL CIELO COMIENZA EN MÌ

Había acallado mi cuerpo en un silencio tormentoso,
Cargado de muertes infecundas, por no escuchar
Sus mensajes de vida y de movimiento.
-o-
Había reprimido cada célula en una negación
De mis gozos de mis deseos y aspiraciones
 De mi templo que olía a incienso.
-o-
Cuantas melodías,  ritmos, y armonías que pasaron,
Sin bailar un instante el presente de mi existencia,
 de mis caminatas, de mis intentos de liberarme
 de lo que me atrapó sin darme cuenta;  de las
 negras notas que me llevaron a mi propio  infierno.
-o-
Mi presente es mi cuerpo, que se actualiza
en un aquí y ahora, en un movimiento constante
 que me desliza hacia  adelante, desde mi asenso,
desde mi cielo, desde ese cielo que comienza en mí.

11-dic-2009

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