Los espacios donde habito tienen un norte
y un horizonte, tienen tierras
fecundas y pastos verdes,
que me invitan al reposo.
-o-
La paz que me inunda es una paz atraída
desde la soledad, soledad que me acompaña
y me manifiesta que no estoy sola.
-o-
El aire que respiro, tiene color que
va dorando mi cielo con matices luminosos,
que me soplan el aroma de la vida, desde
la virginidad de mis pulmones, que van ovulando
el oxigeno hasta llegar a ser fecundado
con el encuentro del inspirar y expirar mi mundo.
-o-
La pasión que me habita es la intensidad
de custodiar la llama de la vida, que se expande
calurosa con el fuego que todo lo purifica y acrisola.
-o-
La mirada que me habita es una mirada que trasciende,
que me eleva en un éxtasis encarnado,
percibiendo en otros ojos, lo que el lenguaje
de palabras no logra expresar desde el silencio.
-o-
Son los cuatro elementos los que me movilizan,
tierra, aire, fuego, agua equilibrando mí
existencia, en una nota perfecta, para
manifestar la música de mi vida desde
su esencia más pura, desde mi nacimiento.
20-nov-2009
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